Violencia de género: eco en las redes sociales
Las redes sociales traspolan la violencia que viven las mujeres día a día. Según un estudio realizado por Mumalá, dos de cada tres jóvenes fueron hostigadas por comentarios sexuales no deseados y no consentidos. La falta de legislación sobre la temática preocupa a colectivos feministas.
Por Milagros Gimenez Belotti y Romina Hadad
El lunes 25 de noviembre, se conmemoró el día internacional de la no violencia contra las mujeres. En Argentina, se registraron 290 femicidios desde el 1 de enero hasta el 20 de noviembre del corriente año. La investigación que arrojó estos datos fue realizada por el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven” y destacó que hay un femicidio cada 26 horas por lo que se reclaman políticas públicas reales.
El lunes 25 de noviembre, se conmemoró el día internacional de la no violencia contra las mujeres. En Argentina, se registraron 290 femicidios desde el 1 de enero hasta el 20 de noviembre del corriente año. La investigación que arrojó estos datos fue realizada por el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven” y destacó que hay un femicidio cada 26 horas por lo que se reclaman políticas públicas reales.
Después de una jornada de debate en la Cámara de Diputados de la Nación, el pasado miércoles 20 de noviembre, se aprobaron gran cantidad de proyectos que obtuvieron media sanción y fueron elevados al Senado, entre ellos encontramos aquel que aborda la temática del acoso callejero, también la Ley de Cupo Femenino en Festivales de Música. Además, se logró media sanción en el proyecto de ley que busca incorporar a la Ley de Protección Integral hacia las Mujeres en Argentina (Ley Nº 26485) la problemática de la violencia digital y telemática, ya que en estos tiempos de conectividad que se viven, este asunto cobra vital relevancia.
Con anterioridad, el trabajo titulado "Estado de la violencia online contra las mujeres en Argentina", publicado en 2017 por la Asociación por los Derechos Civiles con la colaboración de Activismo Feminista Digital, describe que los proyectos de ley propuestos para penar algunas de estas violencias son numerosos. Hasta el momento, solo dos de ellos han tenido progreso. Uno de ellos se trata de la iniciativa presentada por la senadora Marina Riofrio para penalizar la difusión no consentida de imágenes de contenido sexual sin el consentimiento expreso de las personas para tal fin, y el otro proyecto es el aprobado recientemente en la Cámara de Diputados sobre Violencia Digital. Actualmente, ambos esperan ser tratados.
En relación a estos proyectos, Marina Benitez Demtschenko, presidenta en Fundación Activismo Feminista Digital mencionó: “El código penal es una estructura normativa que es muy difícil de modificar, pero estamos convencidas de que es necesario, estas conductas dañosas en Internet son delitos en muchísimos países del mundo, pero aca en Argentina todavía no. Los agresores machistas utilizan mucho la violencia digital y eso es también lo que queremos frenar porque tiene consecuencias muy perjudiciales en las víctimas”.
Desde la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana
(Mumalá) trabajaron sobre este tema postergado y al respecto declararon: "Si bien
sabemos que el acoso sexual callejero las afecta, sabíamos que teníamos que
ahondar un poquito más en eso, y por eso surgió la posibilidad de hacer una
encuesta sobre acoso virtual e indagar en todas las cuestiones que tienen que
ver: el ciberacoso, la difusión de imágenes no consentidas, el
grooming".
En base a un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la violencia de género online constituye una violación de los derechos humanos porque es una forma más de violencia y discriminación contra las mujeres que se manifiesta en acciones ejercidas contra las mismas por el solo hecho de serlo.
La
violencia de género online contra las mujeres, adolescentes o niñas son
aquellos actos cometidos,
instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC), a través de teléfonos móviles, Internet,
plataformas de redes
sociales, correo electrónico o cualquier otro medio de transmisión de datos.
Según
documentación provista por la Informática Forense María Soledad Martínez,
integrante de la Policía de Investigaciones Santa Fe (PDI), los delitos
informáticos más frecuentes son: el ciberacoso, el grooming, y sexstorsion.
El
ciberacoso se trata del uso de redes y medios digitales a través de los cuales
se realizan ataques personales con información confidencial y falsa. El mismo
implica un daño recurrente y puede consistir en amenazas, insultos, mentiras,
mensajes de connotación sexual o similar.
Por otro
lado, el grooming se vincula a adultos que intentan acercarse a menores de
edad, ganando su confianza con el fin de obtener satisfacción sexual.
En una
entrevista con Análisis Digital, el titular de la ONG Grooming Argentina,
Hernán Navarro, destacó: “Actualmente el Grooming es el delito más rápido en el
mundo al momento de efectuarse, 8 de cada 10 víctimas son mujeres menores de 17
años y 9 de cada 10 casos se ejecutan a través de identidades falsas. Ante
estas estadísticas resulta fundamental la acción preventiva y los adultos deben
estar atentos ante las diferentes señales de alerta”.
Sofía
Botto, integrante del Observatorio de género Mumalá, expresó al respecto:
“Particularmente el grooming es un delito, está dentro del código penal y puede
ser denunciado penalmente”. “Muchas veces no hay mucha información al respecto
o no sabemos qué hacer”, agregó.
Por
último, el sexstorsion, se realiza a través de actos de chantaje para obtener
contenidos con material sexual producidos por la misma víctima en situación de
amenaza. Estos tipos de violencias se materializan en las voces de algunas
jóvenes.
En Santa
Fe, Karen de 24 años asegura haber sido acosada virtualmente más de una vez.
"A mí me han mandado la foto de un pene. Y también hay un tipo que desde
una cuenta falsa me ofrecía plata, lo bloquee y se hizo otra cuenta hablándome
de lo mismo. Re cargoso, ya daba miedo", contó.
Otro es
el caso de Melisa (26 años). "Lamentablemente soy acosada a diario en la
red sociaI 'Instagram”. Todos mis acosadores son hombres y sólo una es mujer,
recibo fotos de penes, videos de esos hombres masturbandose y si les respondo o
los escracho me insultan y todos los demás hombres también, es realmente
horrible, se sienten con derecho a hacerlo y no creo que piensen que es algo
que está mal", detalló desde su experiencia.
El trabajo más reciente en Argentina sobre esta problemática es el que llevó adelante el equipo de Mumalá.
Sofía Botto, una de sus principales referentes manifestó: "Creo que a lo que invita el informe es a pensar que las violencias de género se dan en un montón de ámbitos, y también, claramente, el virtual es uno de ellos. Un lugar donde también se busca generar relaciones sociales, esas relaciones sociales también están teñidas por cuestiones de género y por la desigualdad que denunciamos cotidianamente".
Según el trabajo publicado en noviembre de 2019 por el Observatorio Nacional Mumalá, sobre violencia online contra mujeres e identidades feminizadas, dos de cada tres mujeres de 15 a 19 años fueron hostigadas por comentarios sexuales no deseados y no consentidos, alcanzando un 72%. Asimismo, la franja etárea de 20 a 34 años también logró un porcentaje alto con un 62% de mujeres. Mientras que el rango de 35 a 50 años sólo obtuvo un 37%.
Otro de los datos que arrojó dicha investigación, fue que el 62% de las encuestadas afirma que recibió contenido audiovisual de índole sexual sin consentimiento.
En lo que respecta a grooming, el informe de Mumalá expuso que una de cada dos mujeres adultas intentó ser contactada por un desconocido a través de redes sociales para lograr un encuentro no virtual u obtener materiales de contenido sexual. En el caso de las adolescentes, y niñas (15 a 19 años) esta cifra asciende a tres de cada cuatro.
Cabe destacar que según el informe, ese período de edad se corresponde con una etapa en donde se constituyen las subjetividades de las niñas y asimismo se encuentran más vulnerables.
En relación a las redes sociales, un estudio realizado en la Universidad del Norte Barranquilla de Colombia, titulado “Uso de internet en Argentina: Género y edad como variables asociadas a la brecha digital” publicado en 2017, destacó que hombres y mujeres presentan la misma frecuencia de uso de las redes, sin embargo, sí se detectó que la emplean de distinta manera.
Las mujeres, en comparación con los hombres, las utilizan más para estar informadas de acontecimientos de actualidad y de los asuntos de interés público, para estar en contacto con las/os amigas/os y familia, para mantenerse informadas acerca de la comunidad local y para obtener noticias sobre acontecimientos de la actualidad de los principales medios de comunicación. Los hombres, por su parte, las utilizan para contactar a personas que de otra manera no conocerían.
Siguiendo esta línea de análisis, en el informe de Mumalá, se demostró que las mujeres comienzan a sufrir este tipo de violencias online entre los 9 y los 19 años, coincidiendo con el informe realizado en Colombia que detalla que existe una mayor utilización de redes sociales por parte de los y las jóvenes a esa edad.
En relación a esto, la activista feminista, Sofía Botto, resaltó: “Los resultados por supuesto que nos alarmaron, no nos sorprendieron en la cuestión de que claramente son el grupo etario más afectado porque también son las que están más en contacto con las redes sociales, son muy grandes usuarias de redes, sobretodo de aquellas que difunden imágenes, y vídeos”. “Las mujeres jóvenes por ejemplo, en Instagram son un gran porcentaje de usuarias”, agregó.
En este sentido, según una investigación publicada en abril de 2018 por el diario El Litoral, en base a un relevamiento sobre niños y niñas en edad escolar; un 91% de los encuestados tiene teléfono móvil y el 98% usa las redes sociales (Facebook, Instagram y Twitter).
Además, un 38% tiene entre sus contactos a personas desconocidas, y un 37% usa un perfil público.
Si se tiene en cuenta también que según el INDEC en el segundo trimestre de 2019 el acceso a Internet en dispositivos fijos y móviles fue en aumento con respecto al segundo trimestre del 2018, encontramos que la conectividad está cobrando un papel fundamental en la sociedad y de ahí la necesidad de legislar esos espacios también.
La importancia de la ESI
Según el informe de Mumalá, las mujeres jóvenes de entre 15 y 19 años (quienes se ven más afectadas por la violencia online), ante este tipo de situaciones, prefieren asesorarse en su establecimiento educativo (42%), antes que en áreas de la mujer especificas (8%), o la policía (33%). De ahí la importancia del tratamiento de esta problemática en las escuelas. Sofía Botto, referente de Mumalá Santa Fe, afirmó: “Es necesario empezar a crear algunas herramientas para combatirlas. Una parte tiene que ver con la implementación efectiva de la ESI, ya que muchas de las chicas que vivieron situaciones y se asesoraron, lo hicieron en sus espacios educativos, en sus escuelas, es decir, que el espacio de confianza que buscaron era ese”.Aún así, se ha conformado y titularizado a un equipo de docentes abocado a la ESI. Los mismos son los encargados de formar a los colegas de todos los niveles de manera virtual como presencial. Esta decisión política fue tomada en el marco del decreto que la provincia firmó en octubre de 2018, creando el reglamento orgánico del Equipo de Educación Sexual Integral.
Aparejado a esto, las encuestas arrojan que 51% de las personas que se asesoraron en un organismo público no tuvieron una respuesta satisfactoria.
Asimismo, un 35% no denunció ante la Justicia porque no le pareció grave o importante y un 27% no lo hizo por falta de información.
El acoso en las redes sociales tiene su correlato en el accionar del día a día de las mujeres.
Así como el acoso callejero hace que muchas para evitarlo elijan cruzarse de vereda (83%), no pasar por espacios pocos iluminados (90%), usar intencionalmente ropa que no llame la atención (50%), o transitar acompañadas (80%); (según datos del informe “Paremos el acoso callejero” de Mumalá en 2016), en el caso de la violencia online sucede lo mismo. Las mujeres también llevan a cabo estrategias y modifican su cotidianidad a causa de esta.
La situación en Santa Fe
En nuestra ciudad, prácticamente no existen estadísticas que midan la problemática.
Sofía Botto, representante de Mumalá en Santa Fe, declaró que todavía están trabajando en un material que dé cuenta de la situación santafesina en particular.
Por el momento, las escasas encuestas que se han realizado son sólo a nivel nacional (cabe mencionar que según los estudios en materia de género de 2018, en la actualidad el presupuesto nacional destinado a la prevención de la violencia de género es de $11 por mujer), circula poca información en los medios de comunicación, y desde el gobierno tampoco se han dado a conocer datos al respecto.
Si bien la implementación efectiva de la ESI es útil para contrarrestar las violencias online contra las mujeres, también “es necesario empezar a crear algunas herramientas para combatirlas”, declaró Botto. “La temática tiene que estar dentro del plan de acción para prevenir, sancionar y erradicar las violencias hacia las mujeres”, agregó.
Por último, aseguró: “Lo importante es poder generar espacios para brindar mayor información y pensar en aquellos espacios que circulan también estas jóvenes; sean espacios de sensibilización y de promoción de derechos".







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